Algunas de las fotografías son cogidas de google y otras de varias paginas web Cofrades y los artículos que acompañando a los fotografías son sacados de las paginas web Cofrades o de las paginas web de las Hermandades. Si tiene algunas razón por la cual no quiere que este alguna de las fotografías hágamelo saber a través de matermeablog2012@hotmail.com y seran borradas de inmediato, Gracias.

jueves, 19 de julio de 2012

Nuestra Señora de los Dolores (San José Obrero) - Sevilla


La bendita imagen de Nuestra Señora de los Dolores es la primera obra realizada por el escultor e imaginero D. Luis Álvarez Duarte, en el año 1962. Ese mismo año, en su festividad del día 15 de septiembre, fue bendecida en nuestra Parroquia.

Nuestra Señora de los Dolores es titular de nuestra Hermandad desde la aprobación de las nuevas Reglas con fecha 10 de julio de 1986. También en este año, la talla fue restaurada por el propio autor de la misma.

El 21 de mayo de 2006, la bendita imagen fue instituida Patrona del grupo de Pastoral de la Salud de nuestra Parroquia.

En septiembre de 2008, procesiona por primera vez por las calles de la feligresía, en paso de palio cedido por la Hermandad del Cautivo y Rosario Doloroso (Polígono San Pablo). Un año despues lo haría en el antiguo paso de palio de la Hermandad de Monte-Sión. En el año 2010, fue bendecido y estrenado el paso de palio de Nuestra Señora de los Dolores, en su primera fase.

En el año 2012 se cumplen cincuenta años de la ejecución y bendición de la talla de la Santísima Virgen.

Fotografías: Google

María Santísima de los Dolores (Torreblanca ) - Sevilla


La imagen de la Señora de Torreblanca, fue tallada por José María Gomero Viñau, en el año 1988.
Es una talla de las llamadas de candelero, esculpidas solo en cabeza y manos, utilizándose para su realización madera de cedro, siendo el candelero en pino de Flandes. Tiene una altura de 1,70 cm., resbalando por sus mejillas cinco lágrimas, dos en la derecha y tres en la izquierda, teniendo tallados lengua y dientes, siendo postizas sus pestañas.

La Señora de Torreblanca, se mantiene erguida, inclinando su cabeza hacia adelante y mostrando una mirada baja, es una dolorosa a la antigua usanza, donde se describe el dolor de una madre ante el martirio que sufre su Hijo.

La imagen, se restauró en el año 2008 por su mismo autor, quién la interviene en labores de estucado y policromía del rostro y manos, del mismo modo se le añadió una pieza de sujeción metálica al candelero. La Virgen de los Dolores, fue adquirida por Antonio Olmo Civanto, quién la bendijo el 7 de Octubre de 1988.

Fotografía: Google

María Santísima del Rosario (La Milagrosa) - Sevilla


 Virgen del Rosario esculpida por Francisco Buiza en 1963.

Nuestra Señora del Amparo - Sevilla


Dolorosa de candelero, tallada en madera de cedro al más puro estilo sevillano, a tamaño natural, por el escultor D. Miguel Laínez Capote (q.e.d.), en 1967. Fue remodelada en 1975 por D. Alfonso Berraquero García. Con posterioridad en el verano de 1999, D. José Manuel Bonilla Cornejo, dado el mal estado que presentaba la imagen y tras aprobación en Cabildo General de Hermanos, realizó una replica exacta de la anterior, siendo la misma la actual Titular de la Hermandad. Se custodia la cabeza de la talla primitiva original en la Casa-Hermandad.

Curiosidad: La bellísima Imagen fue cedida a la Hermandad, en depósito en 1983 y en 1987 a perpetuidad, por su propietario el cofrade sevillano D. Gabriel Solís Carvajal procedente del Convento de Santa Rosalía de Sevilla donde recibía culto.

Fotografías: Google

Nuestra Madre y Señora del Patrocinio - Sevilla

 
 
 Esta talla de Dolorosa sevillana la realiza Luis Álvarez Duarte en el año 1973 para sustituir a la imagen hasta entonces existente con esa misma advocación en la Hermandad, desaparecida en el incendio ocurrido el 29 de febrero de ese mismo año, en su sede de la capilla del Patrocinio.

Fue aquél un suceso lamentable que conmovió a todos los cofrades de la ciudad, ya que esta imagen era muy querida, especialmente en su distrito de Triana donde la llamaban «la Señorita» por su porte gentil y su finura.

Álvarez Duarte intentó reproducir al máximo la talla desaparecida, para lo que trabajó en barro un modelo, elaborado a través de fotografías existentes, que posteriormente pasaría a madera de cedro.
Como símbolo de continuidad con la imagen anterior, en el busto de la nueva imagen se introdujeron sus restos calcinados, mientras que el modelo de barro fue arrojado al río, al igual que cuentan con la leyenda del «Cristo del Museo». 

Aún siendo una copia de un modelo anterior, el autor le imprimió parte de su personalidad precisando con más intensidad la los perfiles del rostro, y en especial de la boca. Asimismo intensificó la expresión de la mirada, ribeteando en negro los ojos entre unas tupidas pestañas postizas.
De igual modo, la policromía está realizada con un primoroso acabado, como acostumbra en otras obras suyas.

Fotografías: Google

lunes, 9 de julio de 2012

Nuestra Señora de la Encarnación - Sevilla


Dolorosa de candelero para vestir de autor anónimo, realizada en madera de cedro y fechada en el primer tercio del siglo XVII. Inclina su cabeza a la derecha y dirige la mirada hacia abajo, apreciándose en sus mejillas cinco lágrimas de cristal. Sus manos están abiertas, portando un pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda.

Viste saya de terciopelo azul bordada en oro por Fernández y Enríquez en 1990 y manto de terciopelo burdeos bordado en oro por los mismos autores en 1989. Toca de sobremanto en malla de oro, obra de Carrasquilla en 1980. Sobre sus sienes luce corona de oro labrada por Fernando Marmolejo en 1971. En su pecho lleva un puñal de oro obra de Manuel de los Ríos en 1993.

Restauraciones: Sebastián Santos en 1948 y 1952 quien además retalla sus manos en 1953. José Rodríguez Rivero-Carrera en 1984 realizándole también un nuevo candelero.

Fotografías: http://cruzalzada.com/

María Santísima de Regla - Sevilla

La Dolorosa titular es una imagen de candelero para vestir que se ha venido atribuyendo tradicionalmente a la gubia de Luisa Roldán, “La Roldana”, aunque no se conserva documentación que acredite esta presunción. Es más, las transformaciones sufridas por la obra dificultan notablemente su correcta catalogación, aunque es indudable que nos encontramos ante una escultura sevillana de altos quilates artísticos, realizada en la segunda mitad del siglo XVII.

Sus rasgos, alejados de todo patetismo, logran transmitir un inefable sentimiento de dolor contenido: leve inclinación de la cabeza, cejas rectas, mirada baja por la que se escapan dos lágrimas, ligera acentuación de las mejillas, labios entreabiertos y resalte en el pliegue del cuello. Sus manos, de modelado blando, se encuentran entre las más delicadas de la Semana Santa hispalense; en la izquierda, como singular atributo de su patronazgo sobre los panaderos sevillanos, porta una espiga de oro que fue labrada en 1989.

Tenemos constancia de las restauraciones acometidas sobre la sagrada efigie por parte de Gumersindo Jiménez Astorga en 1877, Sebastián Santos Rojas en 1949 ‑a la que se debe su actual policromía-, Luis Álvarez Duarte en 1971, José Pérez Delgado en 1979 y Enrique Gutiérrez Carrasquilla en 2005-2006. A las anteriores deben sumarse las dos intervenciones anónimas de 1825 y 1938. 

Fotografías: http://cruzalzada.com/
Fuente: http://www.hdadpanaderos.es/web/index.php?option=com_content&task=view&id=17&Itemid=41

Ntra. Sra. de las Mercedes (Santa Genoveva) - Sevilla


La imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, también realizada porJosé Paz Vélez, en 1956, pertenece al más puro arquetipo de Virgen Dolorosa de la imaginería sevillana, esto es: imagen de candelero, para vestir, talladas en madera la mascarilla y las manos, con algunos postizos en la cabeza (ojos y lágrimas de cristal, pestañas y cabellos), y en actitud oferente, puesto que es la Virgen Madre que ofrece a su Hijo, por quien es precedida, tomando su advocación de la Orden Mercedaria.

El autor comenzó el trabajo de la imagen con un boceto en barro que finalmente talló en madera de pino de Flandes. La altura de la misma es de 170 cms. y no se muestra como una Virgen exageradamente llorosa, pues son sólo tres las lágrimas que surcan sus mejillas, dos en la derecha y una en la izquierda. Más bien es un rostro sereno y reflexivo, apenado pero no dramático, con el ceño levemente fruncido. Las cejas son finas y perfiladas y los ojos grandes y rasgados, con postizos en pestañas y ojos de cristal. 

Al igual que en la imagen de Jesús Cautivo, la cabeza está levemente inclinada a la derecha, logrando con este hecho perder rigidez y dulcificar un tanto su postura erguida. El bello rostro es pequeño y ovalado, permitiendo de este modo, que la boca sea pequeña y haciéndonos centrar nuestra atención en la misma, que aparece entreabierta y muy perfilada, marcando las comisuras, como si estuviese tomando aire para respirar, matiz que queda más marcado aún con los orificios de la afilada nariz y el hueco finalmente hundido que aparece entre los tendones en la base del cuello. Su perfil nos ofrece una barbilla pequeña y unos pómulos redondeados y sonrosados. Es un rostro de formas suaves, rasgo que procede de una técnica escultórica en la que predomina el modelado en la talla, por lo que la dulzura y suavidad de sus rasgos fisonómicos son un hecho constatado. 

Las manos son finas, con dedos alargados y separados, y uñas planas y anchas, y no como en otras imágenes marianas, que se nos muestran pequeñas e incluso regordetas. La policromía en general es muy suave y clara, con tonos rosados sólo en labios y mejillas.

En el otoño de 2007 la imagen fue sometida a un proceso de limpieza y consolidación para afianzar la conservación de la misma, llevado a cabo por D. Enrique Gutiérrez Carrasquilla.

María Santísima de la Amargura - Sevilla


La Imagen de María Santísima de la Amargura es obra anónima fechada a principios del siglo XVIII, pues en los inventarios de la Hermandad de 1.708 en adelante, aparece ya una Imagen “con cabeza, manos y pie de candelero”. Fue en 1.763 cuando Benito de Hita y Castillo le hace nuevo cuerpo y candelero para adaptarle la posición dialogante con San Juan.
En 1832 Juan Bautista Petroni le recompuso los brazos y Manuel Rossi la restauró en 1886. En 1893 Antonio Susillo restauró la imagen tras el incendio que sufrió el paso el Domingo de Ramos del citado año en la Plaza de San Francisco, haciéndole además manos nuevas.
También ha sido restaurada por Manuel Gutiérrez-Cano Reyes en 1902, Emilio Pizarro de la Cruz en 1912, Sebastián Santos Rojas en 1933 y 1941, Juan Miguel Sánchez en 1949 y 1961 –que restaura cuello y rostro-, y Francisco Buiza en 1975 que le hizo candelero nuevo. La última restauración fue llevada a cabo por los Hermanos Cruz Solís e Isabel Poza que le hicieron una limpieza completa en 1996.
En 2008 la Virgen fue objeto de una intervención menos realizada por Enrique Gutiérrez Carrasquilla que estableció un nuevo sistema de sujeción en los brazos y realizó una leve fijación en el cuello de la imagen.
Representa el momento en el que la Santísima Virgen es acompañada por San Juan Evangelista en la Calle de la Amargura, camino del Calvario.
María Santísima de la Amargura es una imagen de candelero de 170 cm. en madera de cedro, teniendo policromados el rostro y las manos. El candelero es de forma ovalada de ocho listones que le arrancan de las caderas, realizado por Francisco Buiza en 1975. La cabeza está en postura frontal aunque ligeramente girada a la derecha; las cejas son rectas y levemente arqueadas hacia las sienes y sutilmente fruncidas en el entrecejo. Los ojos que son pintados sobre cáscara de huevo y de color castaño, tienen la mirada baja y a la izquierda, lleva pestañas postizas en el párpado superior y pintadas en el inferior; de nariz recta, boca entreabierta con los dientes superiores tallados y tres lágrimas de cristal surcan su rostro, dos en la mejilla derecha y una en la izquierda. Las manos están extendidas siendo la izquierda con el dedo cordial y anular mas próximos entre ellos que al índice y meñique; lleva en la mano derecha un pañuelo y en la izquierda nada.
Como preseas destaca la corona de oro labrada en las mismas dependencias de la Hermandad por Cayetano González Gómez en 1954.
María Santísima de la Amargura fue coronada canónicamente el 21 de Noviembre de 1954 (siendo pontífice el Papa Pío XII) por el S.E.R. Cardenal Dr. Pedro Segura y Sáenz que, tras la coronación, le obsequió a la virgen la Cruz de su pectoral colocándosela en ese momento. Fue la primera Virgen de una hermandad penitencial sevillana en recibir ese honor. Por dicha coronación, recibió de manos del Alcalde de Sevilla en 1991, Don Manuel Del Valle Arévalo, la imposición de la Medalla de Oro de la ciudad otorgada a las cofradías de la ciudad.

Ntra. Sra. de las Aguas - Sevilla

 

La Virgen de las Aguas se le atribuye a Cristobal Ramos Tello (1772), siendo sus manos talladas en madera por Antonio Infantes Reina en 1922 quien también la adaptó para ponerla en posición erguida con el fin de que saliera procesionalmente bajo palio. La cabeza es de terracota. Originariamente estaba tallada de rodillas con las manos entrelazadas pues iba a los pies del Cristo. En 1962 Sebastián Santos Rojas le hizo nuevo candelero y Berlanga acometió una sencilla restauración en el 2000.

jueves, 5 de julio de 2012

Ntra. Sra. de Montserrat - Sevilla


Nuestra Señora de Montserrat, bellísima Dolorosa de escuela sevillana de la primera mitad del siglo XVII. atribuida, gracias a un documento relativo a un pleito sostenido en 1619, a "un escultor de la calle de la Ballestilla" (¿Gaspar de la Cueva?), que la tallaría inicialmente (hacia 1607), y a un oficial de Martínez Montañés que tenía su taller en la calle de la Muela (muy posiblemente Juan de Mesa), que la culminaría años más tarde, al no haber quedado inicialmente del gusto de la Hermandad. Fue restaurada por Gabriel de Astorga en 1851, y por Manuel Gutiérrez Cano en 1899, tras el incendio que sufrió el paso aquella Semana Santa, al procesionar por la calle Murillo, y que afortunadamente sólo afecto superficialmente a la encarnadura de la Imagen.
El paso de palio es característico de esta Hermandad, al haber perpetuado los elementos principales que tenían los pasos de Sevilla en el período romántico, antes de la "revolución estilística" juanmanuelina. La crestería es de metal plateado, del taller de orfebrería de Isaura (que también realizó la preciosa Cruz de guía), y data de 1855. Las bambalinas datan de 1889, del taller de Consolación Sánchez, con diseño de Emilio Pizarro. Están bordadas en oro a realce sobre terciopelo de seda de Lyon azul marino, con motivo de rocalla, rosas y ornamentación vegetal. Los faldones del paso datan de 1851, siendo obra de Manuel Muñoz de Rivera. El techo de palio fue bordado por el Convento de las Adoratrices en 1930.
El característico manto de la Virgen, es obra en su diseño original del famoso taller de bordados de Patrocinio López. Fue estrenado en la Semana Santa de 1866, si bien fue pasado a nuevo terciopelo azul más oscuro en el año 1900, a raíz de los daños sufridos en el incendio antes referido. Nuevamente pasado a terciopelo nuevo en 1969 por los sobrinos de Caro, y en 1994 por Piedad Muñoz. El diseño se inspira en los mantos regios de la corte española, utilizando sus símbolos heráldicos por privilegio de los Infantes de España. En su exterior se reproduce el gran collar de la Orden de Carlos III y el collar de la Orden del Toisón de Oro. Una gran guardilla de grandes hojas vegetales y rocalla enmarca el centro de la pieza, que está tachonado de castillos y leones, flores de lís y cruces de Calatrava. La Santísima Virgen viste saya azul, diseñada por Virgilio Mattoni en el año 1900. La Corona de plata sobredorada es obra de Eduardo Seco Imberg en 1931.
Los varales son obra de Fernando Cruz (1955); respiraderos de Antonio Cruz (1 964); juego de jarras de Fernando Cruz y Juan Femández (1 951-52); candelería de Manuel de los Ríos (1988); candelabros de cola de Viuda de Villarreal (1974); Imagen de la Moreneta de Villarreal (1976).

Ntra. Sra. de la Palma - Sevilla


Atribuida a Pedro Roldán, sólo hay cierta seguridad en cuanto a su autoría en el siglo XVII. El candelero es de Ortega Bru, realizado en 1979. En 1980 fue restaurada por Luis Ortega Bru, que le abrió levemente los labios.

Ntra. Sra. de la Paz - Sevilla


María Santísima de la Paz es obra de Antonio Illanes Rodríguez y fue tallada en 1939.

La Virgen de la Paz, de 1,63 metros de altura, está tallada en madera de pino el busto y en caoba el candelero, con brazos articulados de madera de pino.

La Imagen de María Santísima de la Paz fue bendecida el 24 de Julio de 1939 a las 10:30 horas por don Francisco del Castillo, Director Espiritual de la Hermandad en los momentos fundacionales de la Hermandad.

María Santísima de la Paz, que fue reencarnada por Sebastián Santos, tuvo que ser intervenida en 1979 por el Profesor Arquillo tras los daños que se le produjeron en la encarnadura como consecuencia del incendio fortuito que se produjo en el Altar de Quinario. Finalmente en el 2002 la Imagen fue restaurada por el profesor Juan Manuel Miñarro López.

Ntra. Sra. de la Victoria - Sevilla


La Virgen de la Victoria es talla anónima del siglo XVII atribuída a Juan de Mesa y retocada por Juan de Astorga en 1804, por Baglietto en 1859 y por Juan Luis Guerrero en 1913 (quien le hizo las manos). Francisco Buiza le hizo un nuevo candelero en 1978.

Fuente: http://www.arrakis.es/~nautylus/columna.htm
Fotografías: http://www.cruzalzada.com/

Ntra. Sra. de los Dolores (El Cerro) - Sevilla


La Virgen de los Dolores fue tallada en 1955 por Sebastián Santos (rostro y manos), realizándole nuevo candelero Juan Manuel Miñarro López en 1993.