La imagen de la Señora de Torreblanca, fue tallada por José María Gomero Viñau, en el año 1988.
Es una talla de las llamadas de candelero, esculpidas solo en cabeza y manos, utilizándose para su realización madera de cedro, siendo el candelero en pino de Flandes. Tiene una altura de 1,70 cm., resbalando por sus mejillas cinco lágrimas, dos en la derecha y tres en la izquierda, teniendo tallados lengua y dientes, siendo postizas sus pestañas.
Es una talla de las llamadas de candelero, esculpidas solo en cabeza y manos, utilizándose para su realización madera de cedro, siendo el candelero en pino de Flandes. Tiene una altura de 1,70 cm., resbalando por sus mejillas cinco lágrimas, dos en la derecha y tres en la izquierda, teniendo tallados lengua y dientes, siendo postizas sus pestañas.
La Señora de Torreblanca, se mantiene erguida, inclinando su cabeza hacia adelante y mostrando una mirada baja, es una dolorosa a la antigua usanza, donde se describe el dolor de una madre ante el martirio que sufre su Hijo.
La imagen, se restauró en el año 2008 por su mismo autor, quién la interviene en labores de estucado y policromía del rostro y manos, del mismo modo se le añadió una pieza de sujeción metálica al candelero. La Virgen de los Dolores, fue adquirida por Antonio Olmo Civanto, quién la bendijo el 7 de Octubre de 1988.
Fotografía: Google

