La
Dolorosa titular es una imagen de candelero para vestir que se ha
venido atribuyendo tradicionalmente a la gubia de Luisa Roldán, “La
Roldana”, aunque no se conserva documentación que acredite esta
presunción. Es más, las transformaciones sufridas por la obra dificultan
notablemente su correcta catalogación, aunque es indudable que nos
encontramos ante una escultura sevillana de altos quilates artísticos,
realizada en la segunda mitad del siglo XVII.
Sus
rasgos, alejados de todo patetismo, logran transmitir un inefable
sentimiento de dolor contenido: leve inclinación de la cabeza, cejas
rectas, mirada baja por la que se escapan dos lágrimas, ligera
acentuación de las mejillas, labios entreabiertos y resalte en el
pliegue del cuello. Sus manos, de modelado blando, se encuentran entre
las más delicadas de la Semana Santa hispalense; en la izquierda, como
singular atributo de su patronazgo sobre los panaderos sevillanos, porta
una espiga de oro que fue labrada en 1989.
Tenemos
constancia de las restauraciones acometidas sobre la sagrada efigie por
parte de Gumersindo Jiménez Astorga en 1877, Sebastián Santos Rojas en
1949 ‑a la que se debe su actual policromía-, Luis Álvarez Duarte en
1971, José Pérez Delgado en 1979 y Enrique Gutiérrez Carrasquilla en
2005-2006. A las anteriores deben sumarse las dos intervenciones
anónimas de 1825 y 1938.
Fotografías: http://cruzalzada.com/
Fuente: http://www.hdadpanaderos.es/web/index.php?option=com_content&task=view&id=17&Itemid=41


