La Imagen de María Santísima de la Amargura es
obra anónima fechada a principios del siglo XVIII, pues en los
inventarios de la Hermandad de 1.708 en adelante, aparece ya una Imagen
“con cabeza, manos y pie de candelero”. Fue en 1.763 cuando Benito de
Hita y Castillo le hace nuevo cuerpo y candelero para adaptarle la
posición dialogante con San Juan.
En 1832 Juan Bautista Petroni le recompuso los brazos y Manuel Rossi
la restauró en 1886. En 1893 Antonio Susillo restauró la imagen tras el
incendio que sufrió el paso el Domingo de Ramos del citado año en la
Plaza de San Francisco, haciéndole además manos nuevas.
También ha sido restaurada por Manuel Gutiérrez-Cano Reyes en 1902, Emilio Pizarro de la Cruz en 1912, Sebastián Santos Rojas en 1933 y 1941, Juan Miguel Sánchez en 1949 y 1961 –que restaura cuello y rostro-, y Francisco Buiza en 1975 que le hizo candelero nuevo. La última restauración fue llevada a cabo por los Hermanos Cruz Solís e Isabel Poza que le hicieron una limpieza completa en 1996.
En 2008 la Virgen fue objeto de una intervención menos realizada por Enrique Gutiérrez Carrasquilla que estableció un nuevo sistema de sujeción en los brazos y realizó una leve fijación en el cuello de la imagen.
También ha sido restaurada por Manuel Gutiérrez-Cano Reyes en 1902, Emilio Pizarro de la Cruz en 1912, Sebastián Santos Rojas en 1933 y 1941, Juan Miguel Sánchez en 1949 y 1961 –que restaura cuello y rostro-, y Francisco Buiza en 1975 que le hizo candelero nuevo. La última restauración fue llevada a cabo por los Hermanos Cruz Solís e Isabel Poza que le hicieron una limpieza completa en 1996.
En 2008 la Virgen fue objeto de una intervención menos realizada por Enrique Gutiérrez Carrasquilla que estableció un nuevo sistema de sujeción en los brazos y realizó una leve fijación en el cuello de la imagen.
Representa el momento en el que la Santísima Virgen es acompañada por
San Juan Evangelista en la Calle de la Amargura, camino del Calvario.
María Santísima de la Amargura es una imagen de candelero de 170 cm.
en madera de cedro, teniendo policromados el rostro y las manos. El
candelero es de forma ovalada de ocho listones que le arrancan de las
caderas, realizado por Francisco Buiza en 1975. La cabeza está en
postura frontal aunque ligeramente girada a la derecha; las cejas son
rectas y levemente arqueadas hacia las sienes y sutilmente fruncidas en
el entrecejo. Los ojos que son pintados sobre cáscara de huevo y de
color castaño, tienen la mirada baja y a la izquierda, lleva pestañas
postizas en el párpado superior y pintadas en el inferior; de nariz
recta, boca entreabierta con los dientes superiores tallados y tres
lágrimas de cristal surcan su rostro, dos en la mejilla derecha y una en
la izquierda. Las manos están extendidas siendo la izquierda con el
dedo cordial y anular mas próximos entre ellos que al índice y meñique;
lleva en la mano derecha un pañuelo y en la izquierda nada.
Como preseas destaca la corona de oro labrada en las mismas dependencias de la Hermandad por Cayetano González Gómez en 1954.
María Santísima de la Amargura fue coronada canónicamente el 21 de
Noviembre de 1954 (siendo pontífice el Papa Pío XII) por el S.E.R.
Cardenal Dr. Pedro Segura y Sáenz que, tras la coronación, le obsequió a
la virgen la Cruz de su pectoral colocándosela en ese momento. Fue la
primera Virgen de una hermandad penitencial sevillana en recibir ese
honor. Por dicha coronación, recibió de manos del Alcalde de Sevilla en
1991, Don Manuel Del Valle Arévalo, la imposición de la Medalla de Oro
de la ciudad otorgada a las cofradías de la ciudad.

