Esta talla de Dolorosa sevillana la realiza Luis Álvarez Duarte en el año 1973
para sustituir a la imagen hasta entonces existente con esa misma
advocación en la Hermandad, desaparecida en el incendio ocurrido el 29 de febrero de ese mismo año, en su sede de la capilla del Patrocinio.
Fue aquél un suceso lamentable que conmovió a todos los cofrades
de la ciudad, ya que esta imagen era muy querida, especialmente en su
distrito de Triana donde la llamaban «la Señorita» por su porte gentil y su finura.
Álvarez Duarte intentó reproducir al máximo la talla
desaparecida, para lo que trabajó en barro un modelo, elaborado a través
de fotografías existentes, que posteriormente pasaría a madera de cedro.
Como símbolo de continuidad con la imagen anterior, en el busto
de la nueva imagen se introdujeron sus restos calcinados, mientras que
el modelo de barro fue arrojado al río, al igual que cuentan con la leyenda del «Cristo del Museo».
Aún siendo una copia de un modelo anterior, el autor le imprimió
parte de su personalidad precisando con más intensidad la los perfiles
del rostro, y en especial de la boca. Asimismo intensificó la expresión
de la mirada, ribeteando en negro los ojos entre unas tupidas pestañas
postizas.
De igual modo, la policromía está realizada con un primoroso acabado, como acostumbra en otras obras suyas.
Fotografías: Google


